
En numerosas ocasiones observamos en competición jugadores/as que se muestran excesivamente nerviosos, precipitados, con prisa por acabar los puntos. En otras ocasiones puede suceder lo contrario, los jugadores se sienten sin ganas, desactivados, con poca energía. Son las consecuencias de una alta o baja activación y esto tendrá mucho que ver con el rendimiento deportivo que se lleva a cabo en pista.
En el pádel, ¿qué ocurre? ¿Se requiere una activación alta todo el tiempo? ¿O más bien una activación baja? ¿Es preferible una activación media? Por las características de este deporte, digamos que el pádel es uno de los deportes más complejos en cuanto al manejo de la activación óptima, es decir, la activación no debe ser siempre la misma, debe ir fluctuando y esta variabilidad va a depender de varios factores:
- La personalidad de cada jugador
- La táctica de juego
- El lugar desde donde se golpee cada bola
Es interesante, ¿verdad? Pues puedes descubrir el artículo entero a continuación:
Fuente: Óscar Lorenzo, para la revista Top-Pádel























