Foto: www.padelstar.com
Para tener éxito en el trabajo como monitor de pádel, es muy importante la preparación con que cuente el docente. Por eso el preparar las clases con anticipación y el tener los objetivos claros para cada alumno/a, nos va a acercar mucho a conseguir ese éxito.
Todos los alumnos/as son diferentes, en cuanto a nivel técnico, coordinación, aptitud física, predisposición al trabajo, facilidad para aprender, etc., por lo que va a ser importante marcarse objetivos para cada uno de ellos. Puede ayudar también, el conversar mucho con el alumno/a, para que nos cuente qué espera él/ella de las clases.
Esta comunicación con el alumno/a, en donde se les comenta el plan de trabajo, se le marcan sus progresos, se le aclaran sus dudas, pueden ayudar a conseguir su confianza y así llegar juntos a los objetivos trazados.
Debido a todas estas razones, los entrenamientos deben ser diferentes para cada caso en particular.
ALUMNOS/AS DE INICIACIÓN
Es conveniente que éstos comiencen con trabajos personalizados, debido a que obtendrán toda la atención del monitor. Debemos comenzar con la enseñanza de las técnicas de los golpes básicos, con algunas nociones de reglamento, y poquito a poco ir introduciendo ejercicios tácticos bien sencillos.
En un primer contacto cuando no se conoce el nivel técnico del alumno/a, se puede usar el recurso del “muro” o “cristal”. Primero se le muestra al alumno/a el golpe de derecha sin bola, desde la posición de lado, la preparación de la pala, el impacto y la terminación, para que luego éste lo realice contra la pared. Este recurso puede ser interesante, ya que además de servirle al monitor para ver como golpea el alumno nuevo, le servirá a éste para aprender a golpear de forma lenta y controlada.
A partir de aquí, el monitor puede comenzar con la primeras correcciones y el alumno/a puede tomar este ejercicio como hábito para mejorar su técnica y además como una buena entrada en calor durante los primeros cinco minutos de la clase.
Luego se puede repetir lo mismo con el golpe de revés, aunque siempre se deberá mostrar al alumno/a que éste es un ejercicio importante para mejorar sus golpes y no un mero trabajo para perder el tiempo. Por lo general, a los alumnos/as no les resulta demasiado atractivo golpear contra una pared, ya que lo que buscan al inscribirse en las clases de pádel, es pelotear enseguida con el monitor y jugar lo antes posible. Por eso, aquí va a ser necesaria la experiencia y convicción del monitor para hacer que este trabajo resulte divertido, combinándolo con algún juego o competición simple.
No olvidemos que “la pared no miente”, y que si el alumno/a consigue golpear la bola y ésta vuelve a su posición de golpeo, querrá decir que ya está bastante más cerca del objetivo trazado al comienzo de las clases.
A medida que va mejorando, se les puede ir haciendo trabajar en pareja, con otro alumno/a de su mismo nivel, aunque lo principal en esta etapa va a ser que aumenten su confianza y que no se frustren ante la dificultad de algún ejercicio.
Cuando la clase es en pareja, y apara que la misma sea más dinámica y divertida, se puede comenzar a trabajar sobre situaciones de juego que no sean muy complicadas para ellos y sobre ejercicios simples de control de bola.
Lo importante será que la dinámica de la clase involucre a los dos alumnos/as en todo momento, ya que si se le da la atención a uno solo de ellos por un momento, el otro perderá interés y concentración durante la espera.
ALUMNOS/AS AVANZADOS
Cuando los alumnos/as comienzan a dominar los golpes y entran en una etapa de competición, lo ideal es que realicen sus entrenamientos con su pareja. En el caso de que esto no sea posible, pueden compartir la clase con algún otro alumno/a de su mismo nivel.
Al tratarse de un deporte que se practica siempre en pareja, los entrenamientos con jugadores, deberán basarse siempre en situaciones similares a las del juego y en ejercicios que requieran de un gran control de bola, para ir también mejorando en el aspecto mental.
Todos estos entrenamientos deberán ir aumentando la dificultad de acuerdo al progreso en el nivel de juego de los jugadores, ya sea a nivel técnico – táctico como a nivel físico.
Los entrenamientos de forma individual servirán mucho para trabajar los desplazamientos, la técnica de algún determinado golpe o para quitar una manía que tenga el jugador. Incluso los jugadores de élite, trabajan en algunos momentos de forma individual con su entrenador, para mejorar algún gesto técnico o algún movimiento nuevo para aplicar en sus partidos.
Los entrenamientos con jugadores de un nivel elevado pueden ser divididos en una parte de control de bola, en otra de trabajo de técnica y de táctica de juego y sobre el final en una parte de competción. A todo jugador le gusta competir y por lo tanto es algo que también debe entrenar para hacerlo cada vez mejor.
Algunos juegos por puntos o pequeñas competiciones provocarán un mayor interés en el trabajo y los ayudarán a mejorar en el aspecto mental.
Para entrenar la concentración en los puntos importantes y bajo presión, se pueden realizar juegos con ventajas o desventajas, ya sea de puntos o de saques o de pautas predeterminadas. Por ejemplo, jugar un tie – break con el sacador disponiendo sólo de un servicio, o realizar algunos juegos con el sacador siempre comenzando el mismo con desventaja de 0 – 30, etc.
Este artículo está sacado del manual de entrenador de alta competición de la A. P. A. realizado por Maxi Castellote y Jorge Nicolini, el cual es fuente de muchos de los artículos publicados en monitorespadel.com.
Seguiremos en el próximo artículo hablando de las clases de pádel según su nº de alumnos/as, aspecto importantísimo también a la hora de sacar el máximo rendimiento a nuestros jugadores.

























